La tasa R de reproducción del COVID-19.  Costa Rica en el contexto de Iberoamérica

La tasa R de reproducción de una epidemia indica el número promedio de personas que contagia cada infectado durante todo el tiempo en que es contagioso. Desde una perspectiva poblacional, la R indica por cuánto se multiplica cada generación de infectados, es decir su crecimiento potencial. Una tasa R = 1 significa que cada generación de casos es reemplazada por otra de igual tamaño, es decir que la cantidad de gente infectada no aumenta ni disminuye en el tiempo y la epidemia está bajo control. Si R es menor que la unidad, la epidemia está en camino de extinguirse, pero si es mayor que 1 hay proliferación, la cual será de tipo exponencial a menos que se haga algo para contenerla.

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La tasa R del COVID-19 en Costa Rica, estimada con los datos más recientes a junio 1 de 2020, es R = 1,54 con tendencia a la estabilidad en torno a 1,5 (Gráfico 1). Esta estimación corresponde a contagios ocurridos alrededor del 26 de mayo ya que en promedio pueden transcurrir 6 días entre el momento del contagio y el reporte confirmatorio del laboratorio. La tendencia a la estabilidad se observa en el gráfico 1, así como cuando se compara el valor más reciente con el promedio de la última semana que fue R = 1,56 (Gráfico 2).

Esta tasa R = 1,51 significa un potencial de duplicación cada 14,5 días en la cantidad de personas infectadas.

Dado que Costa Rica ha logrado mantener hasta ahora la pandemia bajo control, con un número pequeño de casos nuevos cada día, hay un margen de tiempo en el que esta R mayor que la unidad no se traducirá en aumentos absolutos importantes en la cantidad de infectados. Pero si se mantiene en esos niveles durante varias semanas, el crecimiento exponencial empezará a notarse y los servicios de salud a desbordarse.

Las 21 poblaciones iberoamericanas incluidas en la gráfica 1 (Nicaragua y Venezuela fueron exluidas debido a que sus datos no son creíbles) redujeron substancialmente la tasa R en los primeras semanas de la pandemia, con la excepción de Perú. Desde mediados de abril se observan todo tipo de tendencias y amplias diferencias en los niveles de R. Costa Rica tuvo la tasa R más baja de Iberoamérica a mediados de abril, pero una tendencia al alza iniciada después de semana santa ha llevado al país a que se ubique entre los de más rápida propagación en Iberoamérica.

Para hacer un ranking de los países iberoamericanos según su tasa R, hemos tomado el promedio de la semana más reciente. La gráfica 2 presenta este ranking. Bolivia encabezan el ranking con R = 1,74, seguida de cuatro países entre los cuales está Costa Rica, con tasas R por enciama de 1,5. En el otro extremo, Ecuador, más otros tres países presentan una R menor que la unidad, es decir con la pandemia aparentemente bajo control.

Severidad de la pandemia: la mortalidad

Es importante subrayar que la tasa R no es un indicador apropiado del grado de severidad de la pandemia. Unicamente indica su potencial de proliferación. Para cuantificar la severidad de la pandemia conviene usar un indicador de la mortalidad acumulada con corrección por el tamaño de la población y el grado de envejecimiento demográfico: la razón de muertes por COVID-19 por cada 100.000 personas adultas mayores (notar que el numerador incluye defunciones de todas las edades, pues no están disponibles estadísticas desagregadas por edad como para calcular una tasa estandarizada por edad, que es lo que correspondería).

Costa Rica presenta la razón de mortalidad más baja de Iberoamerica, con 2 defunciones acumuladas por cada 100.000 personas mayores (gráfica 3). Razones de mortalidad menores que 10 identifican a siete poblaciones iberoamericanas en las que la pandemia ha tenido poca afectación hasta ahora. Entre ellas se incluyen Cuba, Uruguay y Costa Rica, países que tradicionalmente exhiben buenos indicadores de salud y tienen buena reputación en la calidad de sus estadísticas.

España es el país iberoamericano en que el COVID-19 ha afectado más severamente a la población. Han muerto 307 personas por cada 100.000 mayores. Le sigue Ecuador con una razón de mortalidad de 242. También destacan Perú y Brasil por su alta mortalidad del orden de 100 defunciones por 100.000 mayores.