La tasa R en Costa Rica. Estado de la pandemia al 23 de septiembre 2020

(Reporte actualizado los días miércoles)

Resumen

La tasa más reciente de reproducción de la pandemia es R = 1,05 con una tendencia moderada a la baja.  De mantenerse esta tendencia, el número de casos bajará ligeramente a 1.100 diarios dentro de un mes, con menos de 800 hospitalizados, 300 en UCIs. De acentuarse la tendencia descendente en la tasa R, el número diario de casos podría bajar a 700 diarios en un mes. Parece que el país ha llegado al pico de curva epidémica, pero aún está lejos de alcanzar niveles de incidencia y prevalencia que permitan una contención eficaz con rastreo y testeo.  Se identifican 25 distritos o zonas calientes, la mayoría en la GAM, donde las probabilidades de contagio son altas.

 

¿Qué es la tasa R?

La tasa R de reproducción de un brote epidémico indica el número promedio de personas que contagia cada infectado durante todo el tiempo en que es contagioso.  Desde una perspectiva poblacional, la R indica por cuánto se multiplica cada generación de infectados cuando la reemplaza la siguiente generación. Una tasa R = 1 significa que cada generación de casos es reemplazada por otra de igual tamaño, es decir que la cantidad de individuos infectados no aumenta ni disminuye en el tiempo y el brote se encuentra estacionario.  Si R es menor que la unidad, la epidemia está en camino de extinguirse, pero si es mayor que 1 hay proliferación, la cual será de tipo exponencial a menos que se haga algo para contenerla.

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Tendencia reciente de la tasa R en Costa Rica

La tasa R del COVID-19 en Costa Rica, estimada con los datos más recientes de septiembre 23 de 2020, es R = 1,05 con leve tendencia a la baja desde hace tres semanas (Gráfico 1).  Esta estimación corresponde a contagios ocurridos alrededor del jueves 17 de setiembre ya que en promedio suelen transcurrir 6 días entre el momento del contagio y el reporte confirmatorio del laboratorio.  La tendencia observada, por tanto, ya incluye los contagios ocurridos durante el feriado del 12 al 14 de setiembre, los cuales parece que ralentizaron la baja, similarmente a lo ocurrido en los feriados largos del 25 de julio y del 2 y 15 de agosto.

Una alentadora tendencia a la baja en la tasa R ocurrida en julio coincidió con la orden sanitaria de usar mascarillas en lugares públicos a partir del 27 de junio y con las restricciones de movilidad y agrupamiento que se endurecieron especialmente del 11 al 19 de julio, en lo que se denomina la política del “martillo” (gráfica 1).  Aunque no es posible establecer de manera inequívoca una relación de causa-efecto, la coincidencia es muy sugestiva de que estas intervenciones tuvieron un impacto.

También el uso obligatorio de mascarillas en lugares públicos a partir del 9 de septiembre puede haber sido un factor que evitó una alza de la tasa R asociada a la apertura de restricciones ocurrida en la misma época.

Desde la última semana de agosto ha emergido una tendencia a la baja en la tasa R, que, aunque leve, da espacio al optimismo de que la reproducción del brote epidémico está perdiendo fuerza en Costa Rica.

Para tener una perspectiva comparada, la curva de la tasa R en Costa Rica se yuxtapone con las de 20 poblaciones iberoamericanas en una versión interactiva del gráfico 1 a la que se llega haciendo clic sobre dicho gráfico. Luego de la reducción generalizada en las semanas iniciales de la pandemia, desde mediados de abril se presentan todo tipo de tendencias y una gran volatilidad, especialmente en países con un número reducido de casos como Cuba, Uruguay y Paraguay. Desde junio parece existir una convergencia de los países hispanoamericanos hacia la anhelada R < 1 que indica que el pico de la curva epidémica ha quedado atrás, aunque en algunos países como Argentina, El Salvador y Puerto Rico parece existir un repunte de contagios.

Perspectiva para los próximos 30 días

Para ilustrar el significado de los niveles en que se encuentra la tasa de reproducción de la pandemia en Costa Rica hemos proyectado para los próximos 30 días el número de nuevos casos que se derivan de ella.  El gráfico 2 muestra pronósticos de lo que ocurrirá en tres posibles escenarios.  Estas tres proyecciones muestran un panorama bastante menos sombrío que las reportados semanas atrás, pero que son aún problemáticos e indicativos de que falta mucho por recorrer.

Escenario 1 optimista. Si, en el mejor de los casos, la tasa R acelera su caída y alcanza en 4 semanas un valor de R = 0,7, la incidencia diaria de nuevos casos se reduciría a la mitad y alcanzaríamos un nivel de 600 casos diarios el 16 de octubre.  Esta cifra, pese a ser optimista, aún es problemática, tanto por la presión que representa sobre los servicios hospitalarios como por continuar por encima de las capacidades del país para el rastreo y testeo de contactos para contener el brote. Creemos que una situación confortable de óptima trazabilidad de los casos y contención del brote solo se logrará si el número diario de casos cae por debajo de 100 o 200 (como antes del mes de julio).

Escenario 2 pesimista. Si se manifiesta una tendencia a aumentar levemente  la tasa de contagio a R = 1,2 se retornaría al catastrófico aumento exponencial de la curva de nuevos infectados y hacia el 16 de octubre estaríamos registrando más de 2.200 casos nuevos diariamente, o sea casi el doble que en la actualidad.

Escenario 3 neutro (y más probable). Si el país continúa  bajando moderadamente la tasa R para llevarla por debajo de uno, dentro de un mes estaremos con reportes de alrededor de 1.100 casos diarios, es decir una cifra ligeramente menor que la actual y que mantendría una presión problemática sobre los servicios hospitalarios de la CCSS (gráfico 3).

Más precisamente, el pronóstico en este escenario neutro es que dentro de un mes, el 16 de octubre, el acumulado de fallecimientos será mayor que 1.400, mientras que el número de personas hospitalizadas ascendería a menos de 800, con alrededor de 300 en camas UCI, es decir por debajo del nivel de saturación de 360 camas UCI indicado por las autoridades. Estas cifras podrían desbordar la capacidad de atención de la CCSS, lo que obligaría a aplicar dolorosas medidas de racionamiento.

El pico de la curva epidémica

En casi toda población el brote epidémico sigue una curva con forma de campana, con un máximo o pico en algún momento del tiempo y luego una caída que con frecuencia puede ser seguida de repuntes o segundas olas de casos.  El pico se alcanza cuando la tasa R disminuye hasta ser R = 1. Ese pico puede ser una amplia meseta si la tasa R se estabiliza en ese nivel de uno, pero lo más común es que la R continúe bajando por debajo de uno y ello produce la bajada en la curva epidémica.

Pareciera que Costa Rica está muy cerca de alcanzar el anhelado nivel de R=1, es decir, el pico de la pandemia, dada la tendencia observada en R en semanas recientes.  La proyección más plausible de casos para los próximos 30 días del gráfico 2 muestra, precisamente, la llegada al pico de la pandemia.

¿Es razonable esperar que el país haya llegado a ese pico en comparación con otras poblaciones?  El gráfico 4 muestra las curvas epidémicas en los 12 países latinoamericanos con casos diarios que llegaron a sobrepasar los 50 por millón de habitantes.  No están en el gráfico los países con curvas minúsculas ya sea porque han contenido hasta ahora la pandemia (Uruguay, Cuba y Paraguay) o porque probablemente tienen sistemas deficientes de detección y reporte de casos (Nicaragua, Honduras, Venezuela y Ecuador).

Solo Argentina y Costa Rica no han alcanzado aún el pico de la pandemia en el gráfico.  De los restantes países, solo Chile lo alcanzó en un nivel más alto que 250 casos diarios por millón.  En la mayoría de países el pico se presentó a un nivel de entre 200 y 250 casos diarios por millón, incluyendo Brasil, Colombia, Perú, Panamá y Puerto Rico.  La curva epidémica de Costa Rica está cerca de alcanzar los 250 casos diarios por millón de habitantes y sería excepcional para el contexto latinoamericano si Costa Rica sobrepasa este número sin alcanzar el pico de la epidemia.

Es, por tanto, razonable esperar que Costa Rica se encuentre ya, o esté próxima a llegar al pico de la epidemia con aproximadamente 250 casos por millón de habitantes o poco más de 1.200 casos diarios.

Luego de alcanzar el pico epidémico a Costa Rica le puede esperar una lenta disminución de los casos, como en Panamá y Brasil, o una caída más acelerada como en Colombia y Puerto Rico, la cual podría ir seguida de un repunte como en este último estado.

Diferencias geográficas

La tasa R de reproducción de la pandemia probablemente no es uniforme en todo el territorio nacional.  Para identificar las diferencias en este aspecto, el gráfico 4 muestra los resultados de su estimación en 22 subregiones del país, promedio para la semana más reciente con datos disponibles (fecha de contagio del 3 al 9 de setiembre).  Este nivel de desagregación geográfica es el más bajo al que se puede llegar sin obtener resultados demasiado volátiles por el reducido numero de observaciones en ciertos cantones y distritos del país.  (Este enlace lleva a un mapa que describe las 22 subregiones).

Las subregiones con tasa R más altas de entre 1,2 y 1,4 se ubican principalmente en la costa pacífica (Santa Cruz, Cañas, Puntarenas y Quepos) en el Sur (Buenos Aires y Pérez Zeledón).  Es importante notar, sin embargo, que estas subregiones con R alto son al mismo tiempo lugares en que la pandemia se ha mantenido a un nivel mínimo.  Por tanto, este resultado debe tomarse como indicativo de que la pandemia está apenas despegando en esos lugares por lo que podría ser contenida con rastreo y testeo.

En el otro extremo, la subregión de Los santos presenta un R extraordinariamente bajo, indicativo de que la transmisión del virus está contenida.

Las subregiones que conforman la GAM muestran una tasa R ligeramente menor que uno (Cartago, San José y Heredia) o ligeramente mayor (Alajuela).  Esto es indicativo de que en la GAM, que fue el epicentro de la pandemia en el país, se está sobrepasando el pico de la curva epidémica.

Zonas calientes con alta probabilidad de contagiarse

Es importante subrayar que la tasa R no es un indicador apropiado del grado de severidad de la pandemia en la población.  Únicamente indica su potencial de proliferación.  Una localidad puede presentar una elevada tasa R pero en un contexto de muy pocos casos, como ocurre al inicio del brote epidémico.  Mientras otra localidad puede estar infestada de gran cantidad de casos pero tener al mismo tiempo una baja tasa R, como ocurre hacia el final de la curva epidémica cuando quedan pocas personas susceptibles de infectarse.  Para cuantificar la severidad del brote epidémico hay que analizar indicadores distintos de la tasa R.  Uno es la mortalidad.  Otro es la prevalencia de casos activamente contagiosos.  Este último es muy importante porque muestra además la probabilidad de que en un encuentro casual con una persona del lugar, ésta sea portadora activa del virus: donde más alta es la prevalencia, mayor será esta probabilidad.

Para identificar las zonas calientes donde hay una elevada prevalencia de personas infectadas (e infectantes) y, por tanto, el riesgo de adquirir contagio es alto, hemos calculado lo que denominamos el “índice baby shower de riesgo de contagio”.  Este índice estima la probabilidad (en porcentaje) de que en una reunión de 20 personas (cantidad típica en un baby shower, una boda, una reunión de trabajo, un seminario, un bar y similares) haya una persona con COVID-19 activo y que podría contagiar a todos o algunos de los participantes.  En la esta estimación de este índice que tiene propósitos expositivos se asumió que no hay cuarentena (o sea, los enfermos diagnosticados asisten a reuniones), que por cada caso diagnosticado hay dos personas infectadas sin síntomas y que la duración media de la enfermedad es 15 días.  Los resultados de esta estimación se muestran en el gráfico 6 para las “zonas calientes” de distritos con más alta prevalencia.

El gráfico muestra los 25 distritos donde es más alto el riesgo de contagiarse de COVID-19, con un riesgo de 40% o más. Destaca el distrito El Carmen (Barrios Escalante, Amón y la California principalmente, que no son de personas de bajos ingresos) donde la prevalencia de COVID-19 activo es tal que en un reunión de 20 personas tomadas al azar del distrito hay 62% de probabilidad de que una de estas personas sea contagiosa.  Y si la reunión fuese de 100 personas esta probabilidad subiría a 98%.

A continuación en este ranking de riesgo de contagio resultaron los residentes de dos distritos de Alajuelita, Cinco Esquinas de Tibás, Pavas y Hospital de San José y Tirrases de Curridabat.  En estas “zonas calientes” de la GAM, la probabilidad de que en el hipotético baby shower haya un enfermo ronda el 50%. 

Este indicador de una reunión hipotética se presenta con fines expositivos ya que no necesariamente el riesgo de coincidir con una persona infectada en la reunión se traduce en contagios.  Ello depende además de factores como duración del encuentro, uso de mascarillas, distanciamiento entre personas y similares.  El indicador se muestra para informar al público de los altos riesgos existentes en los distritos así identificados.