La anticoncepción hormonal de
emergencia (AHE) es uno de los pocos recursos que la mujer puede usar
para prevenir un embarazo no deseado después de haber tenido una
relación sexual en la que no usó método anticonceptivo o el que usó
presentó una falla. Actualmente, el método preferido para la AHE es la
píldora que contiene solamente levonorgestrel (LNG). Según la OMS,
puede prevenir embarazos si se usa hasta 120 horas después del acto
sexual, pero su eficacia disminuye drásticamente desde 85% a 31%
mientras más se posterga su administración. La introducción de la AHE
ha generado controversia en muchos países latinoamericanos por la
percepción errónea de que induce aborto y la oposición de los sectores
más conservadores de la sociedad que temen que favorezca la
promiscuidad. Con el propósito de dar a conocer la evidencia científica
producida por las investigaciones diseñadas para dilucidar como el LNG
previene el embarazo cuando se administra como AHE, y su correcta
interpretación, este artículo analiza críticamente dichos estudios y
explica además en que circunstancias este método no logra prevenir el
embarazo. El conjunto de la evidencia indica que LNG previene el
embarazo solamente cuando impide la fecundación y descarta que el
prevenga el embarazo interfiriendo con la implantación del embrión, por
lo que la creencia de que es abortivo no tiene sustento científico.
Hormonal emergency
contraception (HEC) is one of the few resources a woman can use to
avoid an unwanted pregnancy after having sexual intercourse without
protection or faulty protection. The current preferred HEC is the pill
containing levonorgestrel (LNG) alone. According with WHO it can
prevent pregnancies if used up to 120 hours after sexual intercourse,
but its efficacy declines from 85% to 31%, the more its use is
postponed. Introduction of HEC in Latin American countries has
generated much controversy due to the erroneous perception that it
causes abortion and the opposition of the more conservative segments of
the population who fear its availability may increase promiscuity. In
order to disseminate scientific evidence produced by research designed
to understand how LNG prevents pregnancy when it is used in HEC, and
its correct interpretation, this article offers a critical analysis of
those studies and explains in addition under what circumstances the
method fails to prevent pregnancy. The bulk of the evidence indicates
that LNG prevents pregnancy only when it can impede fertilization and
negates that it prevents pregnancy by interfering with embryo
implantation, therefore the belief that LNG causes abortion has no
scientific support.
Keywords:
Contraceptives methods, contraception, public
health
Afiliación de los autores:
Horacio Croxatto
Director de Investigación Biomédica del Instituto Chileno de Medicina
Reproductiva (ICMER). Profesor Titular de la Facultad de Química y
Biología de la Universidad de Santiago de Chile. Profesor Honorario de
la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile. Investigador del
Instituto Milenio de Biología Fundamental y Aplicada. Miembro del
Comité Internacional para la Investigación en Anticoncepción del
Population Council NY., CHILE
Maria Elena Ortiz
Investigadora Asociada del Instituto Chileno de Medicina Reproductiva
(ICMER) y del Instituto Milenio de Biología Fundamental y Aplicada,
CHILE